Ryan
El mensaje apareció en mi celular mientras revisaba la dosis de antibiótico de un paciente.
“Secuestraron a Grace”.
Me quedé mirando la pantalla.
Por un momento, el mundo a mi alrededor quedó en silencio. Luego mi mirada se endureció y adquirió un brillo peligroso mientras aquellas palabras se repetían en mi mente.
Secuestrada.
Sin darme cuenta, apreté el frasco de vidrio con antibiótico que tenía en la mano.
Crac.
El vidrio estalló en fragmentos afilados que se me clavaron en la mano.
Los