Grace
—¿La comida no está buena?
La voz grave me sacó de mi ensimismamiento. Levanté la mirada, sobresaltada, y vi a River observándome con una ceja en alto.
Parpadeé y bajé la mirada al plato. Llevaba un rato picando la comida con el tenedor sin comer. La comida era lo último que tenía en mente. No tenía apetito. ¿Cómo iba a tenerlo si llevaba un puto vibrador dentro?
Y eso ni siquiera era lo peor. Lo más frustrante era que nunca lo había encendido. Desde que salí de la oficina de Apollo, no ha