- No... Y no quiero que ella y Milena lo sepan. De hecho, nadie puede saberlo. solo te lo digo
- Papá... lo siento.
- Lo siento, Héctor. Me di cuenta que trabajé demasiado... Y me olvidé de vivir. Y te debo cierta deuda.
- ¿Conmigo?
- Sé que no fui el padre que esperabas. Cuando tu madre murió, debería haberme quedado a tu lado. Ambos sufrimos, pero me alejé en lugar de quedarme contigo, que eras solo un niño.
- ¿Te vas a morir la próxima semana? – pregunté, porque parecía que ya se estaba desp