- ¡Bárbara Novaes, despierta ya!
Abrí los ojos y vi a Ben empujándome, con una cara que no pude identificar… ¿Pánico?
Me senté en la cama, inmediatamente:
- ¿Se incendió el ascensor? ¿Se desplomó?
- Ven conmigo... Ahora mismo.
- Ben, ni siquiera me cepillé los dientes. - dije, mientras tiraba de mí, abriendo la puerta del apartamento.
- Vamos nena.
- Ni siquiera me peiné... ¿Quieres que salga?
Cuando me di cuenta estaba bajando las escaleras casi corriendo detrás de él, ya me preocupaba.
Mientr