Isabela se encontraba realmente angustiada.
Ya habían pasado dos días y no tenía noticias por parte de Giovani. Kamil no había llamado, Rafael tampoco sabía nada. Ella mismo había intentado solo una vez y el número estaba apagado o fuera del área de cobertura. Y para ese momento ya tenía miedo de que algo le hubiera ocurrido.
Se comía las uñas delante del televisor sin poder concentrarse realmente en el contenido que transmitía. A su lado Allen, con Kiki recostado con la cabeza en sus muslos la