Giovani había tenido la paciencia suficiente para esperar a que todo estuviese preparado pero dos días metido en el fin del mundo con su familia a la esperar de que llegaran con el testamento y las personas pertinentes para la separación de bienes era realmente agobiante. Al menos le hubiera gustado pasar ese tiempo con Isabela en su cama haciendo muchas más cosas de las que ya había hecho con ella. Aunque la idea de que su familia estuviera cerca le sacaba de quicio. La quería a muchos kilómetr