Habían pasado casi dos horas desde lo sucedido con esa mujer, estaba sentada con Bela en el sofá de mi sala, mientras los hombres que la habían retenido estaban entablando una acalorada conversación con el comisario sobre procedimientos o que se yo, la verdad, es que hasta ese momento no entendía que mierda hacían ellos allí, la policía en ningun momento me dijo que pondrían vigilancia en las afueras de mi apartamento y menos guardias de seguridad. Aunque mis preguntas fueron todas resueltas cu