Todo a mi alrededor daba vueltas, y un dolor punzante venía de mi vientre haciendo que lo primero en lo que pensara luego de despertar fuera en mi bebé. No podía ser, el tenía que seguir conmigo_me reproché entre lágrimas_ Y apenas sentí sus movimientos en el estómago me tranquilicé.
Pero fue solo por segundos porque las punzadas comenzaron a recorrer mi vientre y según lo que había leído, debían de ser las contracciones de parto, cada vez se podían sentir más y más rapido, pero yo estaba atad