Christopher no estaba por toda la casa, a Noah y a mi no nos quedó más remedio que llamar a la policía en medio de la desesperación, pero para nuestra sorpresa Thania entró por la puerta principal con la silla de mi bebé en sus manos justo antes del primer tono.
Todos en la sala nos quedamos asombrados incluído el señor Thompson que a causa del jaleo se encontraba en la sala viendo que sucedía.
El impulso pudo más que yo y me avalancé sobre Thania y lo más delicado que mi rabia me ordenó, le