Capítulo 19
Despertarme con la noticia de que Max iba a estar conmigo en aquella casota me levantó muchísimo el ánimo, a tal punto de que me encontraba a esas alturas sentada en el césped perfectamente cortado del patio, tirándole un juguete a mi perro y esperando a que lo recogiera y me lo entregara. Su pelaje dorado brillaba con el poco sol que las nubes en el cielo dejaban salir y se le veía felíz, desde cachorro siempre vivió en el departamento, sin ver apenas la luz del exterior y eran contadas las vec