Ni siquiera tuve tiempo de hablar cuando Colin la estrelló contra una de las paredes y la tomó del cuello con una sola mano. La apretó tan fuerte, con toda la intención de acabarla allí mismo y devolver todas esas palabras que acababa de soltar.
—C-Colin... por favor, tu hijo...
Pero ni siquiera eso le importó. Incluso la tomó con ambas manos y las cerró con fuerza sobre su cuello. La cara de Lili se puso roja de inmediato, y con cada segundo, adquiría un tono casi morado. Buscaba desesperadame