Colin
—Espero que, eso que tienes para decirme, sí sea verdaderamente importante — gruñí una vez pegué la bocina a mi oreja.
—Hola, capullito. ¿Cómo estás? ¿Me has extrañado?
Fruncí el ceño, cerrando los ojos y suspirando hondo para no responder como Harper se lo merece, sobre todo cuando usa ese sarcasmo que desconocía por completo de él.
—¿Qué es lo que tienes que decirme? Estaba muy ocupado durmiendo.
—Me imagino cuán ocupado debías estar — escuché la voz de Amelia de fondo, así que solo