Cuando la reunión finalizó, Matías dio por concluida la sesión y todos comenzaron a recoger sus cosas. Justo antes de que Sofía saliera, Matías la detuvo.
—Pide dos postres y llévalos a mi oficina.
Sofía parpadeó con sorpresa, pero asintió rápidamente y salió para cumplir la orden.
Amelia lo miró con una ceja arqueada.
—¿Invitas a alguien a merendar?
Matías sonrió levemente y metió las manos en los bolsillos.
—A ti. Quiero hablar contigo sin interrupciones.
Ella lo analizó por un momento, pero