Antonella
Oh, por Dios, no lo puedo creer, ya es el cumpleaños de mi infierno, y ando como loca. Tengo tanto que hacer y no logro controlar mis emociones. Estoy nerviosa, muy nerviosa, y mis manos ya comienzan a sudar. Veo a mis amigas tan tranquilas organizando la casa. Mi cuñada, relajada y coqueteando con Alan por teléfono cuando hay cosas por terminar, mi suegra y mi madre están metidas en la cocina preparando la comida junto con las del personal de la casa, y yo estoy que me arranco los ca