Mundo ficciónIniciar sesiónYa en la noche de navidad, me hallaba en la puerta de la cocina mirando hacia la sala como si contemplara algo que no había visto jamás. Con las manos en la cintura, aplacando los pliegues del voluminoso vestido rojo que llevaba, observaba prácticamente inmóvil la decoración: el magnífico pesebre imitando cumbres y montañas, valles con rebaños pastando, cascadas y lagos circundando la choza donde María y José, y la mula y e







