Mundo ficciónIniciar sesiónEn un impulso arrojado tomé un taxi y mientras me conducía al lugar, maquinaba angustiada la manera de pagarle. No llevaba más que un pequeño bolso con algunas ropas y artículos personales, y entre ellos, extrañamente importante para mí, aquella gancheta preciosa con piedras y perlas en forma de mariposa que me había obsequiado la mujer chamán. Se la ofrecí al taxista con una cálida sonrisa y éste me mir&oacut







