Alana Gerber
A veces es tarde para muchas cosas, y no soy una persona que dañaría el corazón de una pequeña. Ella no quiere a su padre con alguien más que su madre y la entiendo; no me imagino a mi propio padre con otra persona que no sea mi madre, creo que me rompería en mil pedazos. Ariel estaba oculta bajo su cama; no la saqué de su escondite, sino que me uní a ella entrando también debajo. Sus lágrimas caían y sus ojos estaban perdidos, su mente en otro lugar.
Acaricié su cabello y, sin pod