Tres años después...
El Palacio de Bellas Artes abría sus puertas para la primera presentación de Alana, aclamada y deseada por millones de personas y bailarinas que muchas de ellas eran alumnas de su academia. Los años la habían transformado en una mujer cada vez más fuerte, con sus sueños cumplidos, sueños que sin el apoyo de sus padres y de su amor, no hubiera logrado. Hoy puede decir que las cartas que su padre y su tío tomaron en el asunto, cuando ella estaba cegada e Izan perdido, valiero