El corazón se me aprieta,las lágrimas brotan de mis ojos como un río sin cauce y la respiración se me entre corta.
—¿Cómo?—averiguo desconsolada, cómo si quisiera que sus palabras filosas atravesaran mi corazón una vez más.
—Ya escuchaste,no te despido por compromiso con tu padre —espeta deprimido,me condena con la mirada y desaparece.
—¡Ah!...y hoy comienza a trabajar con nosotros... Britanis —me amenaza en la puerta antes de irse completamente, mostrándome qué su venganza será inminente.
Sus