Segunda alma.
—¿Qué pasa? —indaga él, ahogando un gran bostezo, con la voz aún espesa por el sueño.
Lo observo unos segundos antes de responder. Hay algo inquietante dando vueltas en mi cabeza, algo que no termina de encajar.
—Asher tiene… magia —digo al fin—. ¿Por qué mantiene una relación con Miranda?
Él suspira, se pasa una mano por el rostro y entreabre los ojos apenas.
—Mañana buscamos respuestas, Tela. Bueno… en realidad, dentro de unas horas. Por ahora descansa, ¿sí?
Asiento sin discutir. Me froto los