Mundo prisión.
La seguimos, la respiración no me alcanza , pero no digo nada , llegamos a su cabaña y esperamos en sus sillones .
—Bien queridos—suspira y me sostiene la mirada —El alfa sumerio es engañador y embaucador, tal cual, te engañó.
Sus palabras flotan y se clavan en mis sienes como cuchillas.
—No entiendo Estela ... —dice Sam preocupado.
Dejo caer mi mano sobre la suya y respiro con esfuerzo.
—Él usa su magia para engañar , es capaz de transformar objetos en otros , su collar es el cuadro ... O