Misterios develados.
Lleva un vestido color salmón con una abertura que va desde el pecho hasta el vientre, sin dejar casi nada a la imaginación.
Su cabello rojo, perfectamente alisado hasta la cintura, cae como una cascada brillante. Eleva la mano en el aire y nos recibe con una gran sonrisa.
Respondo con una mueca que parece envidia, pero en realidad oculta celos… sobre todo cuando llego a Mark.
Algo se rompe dentro de mí.
Siento los latidos de su corazón acelerarse cuando me acerco, y sus ojos me recorren con un