Mundo ficciónIniciar sesiónHabía pasado una semana desde aquel encuentro en la oficina que dejó a Eira con el corazón fragmentado y la dignidad en entredicho. Siguiendo su instinto de supervivencia, decidió aplicar la ley del hielo más absoluta. En los pasillos, sus ojos pasaban sobre Keelen como si fuera un espacio vacío en la pared; en clase, se sentaba en la última fila, ignorando sus preguntas y manteniendo su mirada fija en sus apuntes, neg&







