Mundo ficciónIniciar sesiónMientras se acomodaban en la sala, la noticia de los trillizos se esparció rápidamente. Federico, el padre de Raffil, y Patricia, su madre, llegaron al hospital en cuestión de minutos. Sus rostros reflejaban una mezcla de sorpresa y alegría.
—¿Es cierto? —preguntó Federico, mirando a su hijo y a Victoria con incredulidad—. ¿Tienen trillizos?
—Sí, papá —respondió Raffil, riendo entre lágrimas—. ¡Es una locura!
Patricia se acercó, abrazando a Victoria con fuerza.
—¡Q







