Charlotte
Esta vez fuimos hasta un pequeño apartamento que tenía, hoy era yo quien iba a poner las reglas y él, debió obedecerme en absolutamente todo. Le hice señas a la persona que me estaba acompañando que quedó en el carro para que me siguiera, fuimos en mi carro. A pesar de que las ganas están consumiendo mi cuerpo de una buena vez, tenía que ser coherente con mis actos, porque es claro que un mal movimiento, podría convertirse en una mala jugada para mí.
Voy conduciendo, sin sentirme