Charlotte
Mis pasos eran firmes, tenía que mostrar la seguridad que quizá por dentro me faltaba. Creo que esta es la peor idea que Adriano pudo tener y es que todo está jodidamente decorado y hace que en mis emociones haya un revoltijo.
Adriano sirvió dos copas, con su boca no decía absolutamente nada, sin embargo, con su mirada estaba buscando ponerme nerviosa y eso no era tan fácil de hacer o al menos eso era lo que yo creía.
—Quisiera saber ¿A qué se debe todo esto? Porque hasta donde recu