45. La catástrofe
Leonora
Las advertencias del joven de servicio del hotel fueron suficientes para que su rostro no volviera a aparecer fuera de la habitación ese día. Se había pasado la tarde entera viendo películas, comiendo dulces y algunas comidas chatarras, cumpliendo con el régimen de vitaminas que le había impuesto la doctora e intentando no perder la cabeza con la ansiedad, la tensión y el miedo. Las peores situaciones se recreaban en su mente con frecuencia, por lo que intentaba mantenerse ocupada.
Desp