46. Tenía miedo
Leonora
Todos los movimientos se detuvieron y fue entonces que su esposo se movió. Lo observaron caminar lentamente hasta sentarse en uno de los pocos sillones que había en la habitación. No miraba a nadie, solo observaba el piso como perdido mientras las personas a su alrededor continuaban moviéndose. La doctora dejó que los hombres de seguridad se marcharan y tras darle una última mirada de preocupación a Giancarlo, le explicó su situación.
Escuchar que su presión arterial estaba siendo muy a