Me quedo en silencio, suspendida entre tu voz y tu mirada, ansiando el contacto de tus dedos, mientras mi alma perdida entre tu sombra, te suplica que nunca la abandones.
Isabella
Me sujeto con fuerza cuando Alexander pone en marcha la moto. Enrollo los brazos alrededor de su cuerpo y me prendo de él como si de eso dependiese mi vida. De cierto modo, así es. Mi corazón late acelerado, lleno de una mezcla de emociones que me dejan sin aliento. Su confesión, esa explosión que hubo en mi interior