Eres mía, mía y solo mía. La muerte no puede alejarte de mi lado. No se lo voy a permitir.
Alexander
Han pasado dos semanas desde que dieron de alta a Isabella y desde entonces amanece cada noche en mi cama. Me encanta verla dormir, cómo se abraza a la almohada y sonríe mientras sueña. Por difícil que sea creerlo, no he pensado en el sexo todos estos días, supongo que la preocupación porque esta se sienta cómoda y se olvide del incidente de la moto ha hecho que mi libido se mantenga bajo contro