Siempre queda una pizca de esperanza
Isabella
Mi mundo se contrae, se constriñe y colapsa sobre sí mismo. Rogert tiene razón, el mundo entero tiene razón, ¿pero qué otra cosa puedo hacer? Fernando se merece una gota de felicidad antes de partir de este mundo. Dejo salir todo el aire contenido en mis pulmones al tiempo que cierro los ojos y dejo caer la cabeza hacia atrás. Las palabras de la doctora vuelven a mi cabeza, no fue mucho lo que logró decir, pero el nombre de su colega y el tratamient