Entramos en la clínica, parándose por un momento mi esposo mirandome serio.
—- Sabes para qué hemos venido a la clínica, espero que no me hagas otra escenita, porque esta vez no serán un par de bofetadas, será algo peor para ti, ¿entendido? —- me dijo muy furioso.
—- De acuerdo, tranquilo, no habrá más escenas —- respondi..
Entramos hacia la parte del pasillo donde estaban las consultas, parándose mi esposo en una de las puertas, toco con los nudillos y esperamos hasta que abrieron la puerta vi