Llegamos al restaurante y Mario aparco el coche, bajamos los dos acercándonos a la puerta, abriendola él para dejarme pasar primero, al entrar Alexandre nos saludo con la mano, supongo que para que supiéramos donde estaban sentados. Entramos dirigiéndonos hacia el y los dos hombres que estaban sentados, levantandose todos cuando llegamos.
— Señores, les presento a la mujer que en unos meses me dará a mi heredero —- dijo Alexandro, rodeando mi cintura con su brazo,
Cogió mis pómulos con su man