Subí destrozada al dormitorio, recogí mi equipaje poco a poco, sin saber el porque ahora era viuda de un hombre que aunque no me demostró mucho amor en nuestra vida de casados, tampoco se merecía acabar como según parece a cabo su vida. Una vez que tenía mi equipaje terminado, me fui del dormitorio, baje las escaleras, me gire para ver la casa donde pasé unos unicos dias tranquilos por última vez, Cogi la maleta y salí a la calle, recogiendo mi equipaje el chofer metiendolo en el maletero. Nos