Al día siguiente cuando desperté por culpa de los rayos del sol que entraban por la ventana y daban em cara, me di cuenta de que Mario ya no estaba en la cama, así que aproveché para entrar en el baño, asearme un poco, recoger mi maleta una vez que ya estaba vestida, cogi mi movil y me fui del dormitorio hacia las escaleras. Baje muy despacio para no hacer ningún ruido y así poder coger mi bolso y marcharme, pero cuando pase por la puerta del salón, me encontré de frente con Mario, que salía de la cocina con una bandeja en sus manos, donde tenía preparado el desayuno para los dos.—-- Buenos días princesa, ¿vas a algún sitio? —- me pregunto, mientras fruncía el ceño mirandome.—- Hola buenos dias, pues si, iba a,me iba a mi casa, necesito hablar con mi padre, ¿eso es el desayuno? —- preguntó nerviosa por la pillada.—- Si, lo iba a subir al dormitorio como un buen marido para que desayunaras en la cama, pero ya que estas aquí, podemos desayunar en el salón, anda ven, el café está rec
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