Derek Mayer
Salimos al parqueo, y me encamine dando grandes zancadas hacia mi auto. Dominico me seguía de cerca y abordó en el asiento del copiloto sin perder el tiempo.
Puse el motor del auto en marcha y conduje a través de la plataforma de salida con destino a la avenida.
Parece que le Karma escogió un momento oportuno para molestar, pues me es imposible avanzar un kilómetro sin toparme con un embotellamiento. El GPS del coche avisa que el tapón en la avenida demorará al menos otros treint