Erika Camel
Estos barrotes más que cortarme la libertad, me cortan el oxígeno. Ya prácticamente no consigo respirar. Me cuesta relajarme y estoy en un estrés contante.
Mi alimentación va de mal en peor, aunque me obligo a comer, únicamente me interesa mantenerme sana por mi embarazo. Aún así incluso aquí tengo rutinas que no me permiten desmoronarme. No permitiré que nadie me vea destruida, por encima de todo soy una guerrera, una mujer fuerte que no se deja vencer por las adversidades.
M