Derek Mayer
Con el corazón y el alma pendiendo de un hilo, subo las empinadas escaleras dando grandes zancadas en el ascenso rápido y desesperado hasta la planta superior. Nunca había creído que una escalera me pudiera parecer tan larga.
Detras de mi escucho un jadeo que no puede ser otra cosa que el padre de Érika, Alejandro Camel corriendo a mis espaldas para llegar también a socorrer a su hija. Esto es un duro golpe para todos, tan inesperado como atroz.
No me puedo explicar que pudo hab