Mundo ficciónIniciar sesiónYa era la hora de partir a la cena con los socios de la empresa, lo que involucraba tener que encontrarme por segunda vez este día a Elrick y ver su sonrisa durante tres horas seguidas recordándome a mi misma que no era en serio y que como Logan Hart me había estado diciendo hace no mucho, el solo jugaba conmigo. Eso, y las compresas que use en mis ojeras durante el tiempo suficiente junto con el calmante son lo único que me ayudaran a sobrevivir a esta cena.
- ¿Todo listo? -Me cuestiona mi Logan en cuanto sale de la oficina ajustando su traje, aunque ambos sabemos que no necesita más arreglos. El hecho de que no me caiga bien no lo hace menos encantador a la vista, sin embargo, después de todo lo que he vivido trabajando para el ya no hay encanto suficiente que me haga olvidar que es el mismo diablo.
-Si señor, ya podemos irnos -Recojo mis cosas y me pongo a su lado esperando el ascensor. El silencio sofoca la estancia, tengo el plan de permanecer así hasta que lleguemos a la cena.
Eso hasta que el cómo siempre decide arruinar mis planes.
-Elrick va a estar allí -Menciona, ya siento que lo hace apropósito, ya estaba mentalizada antes de que el volviera a mencionar el hecho.
-Parece tener una extraña fascinación por exhibir hechos señor -Hago hincapié en algo en lo que ambos podríamos estar de acuerdo, no es una mentira.
-Lo que trataba de decir es, todavía puedes tratarlo como antes -bufo algo parecido a una risa.
-Lo siento señor, no creo que pueda hacer eso -Le aclaro, aunque rápidamente agrego-, No obstante, no habrá problemas entre el señor Grant y yo.
Esta a punto de decir algo más, pero el pitido del ascensor abriendo sus puertas lo distrae, yo lo dejo para entrar, presiono el botón para el estacionamiento al mismo tiempo que el se adentra en el espacio reducido que me hace tener que soportar su cercanía.
-Siento lo que dije -Masculla lo que parece una disculpa, pero no creo conformarme solo con eso. Sin embargo, por ahora podría fingir que sí.
-Sus palabras fueron duras pero ciertas, igual gracias por disculparse -El simplemente asiente como si hubiera hecho un gran trabajo.
-Serena, quiero que sepas que realmente te he tomado aprecio, no fue algo que dije simplemente por consolarte -Aun así, no tiene el valor de mirarme al rostro cuando lo dice, tal vez si esas palabras fueran ciertas no sintiera el hueco en mi estómago. Ese agujero que me hace sentir triste y solitaria aun cuando hay gente a mi alrededor.
Tal vez esperaba algunas palabras de mi parte, sin embargo, mis propios pensamientos no me permiten formular algo para fingir estar conmovida por su gran muestra de afecto. Si eso lo afecto no dijo nada, en cambio siguió mirando a la puerta de metal hasta que se abrió en el último piso.
Luego de ese corto intercambio de palabras llegamos al restaurante sin haber vuelto a pronunciar palabra alguna, al llegar pude ver como ya había gente sentada en la mesa que se reservo para la ocasión, algunos de los socios ya habían llegado junto a sus asistentes o esposas. Agradezco no ver rastro de una cabellera dorada de ojos claros, eso me hace soltar un poco de la tensión que tenía en mis hombros.
Logan intercambia un par de palabras con sus socios antes de que inicie la cena, Elrick no aparece sino hasta ya casi unos minutos de que sea justa la hora de empezar. No me nota hasta que llega a su silla, está acompañado de una mujer rubia de labios pintados de carmín vistiendo un precioso vestido que se ajusta a su esbelta figura, cuando lo hace me saluda con una gran sonrisa. Veo sus intenciones de levantarse solo que es interrumpido por algo que le dice la mujer que lo acompaña. El voltea a mirarme de reojo, pero solo eso, se queda en su lugar riendo de lo que sea que haya dicho la chica. Yo entre tanto me aseguro de tomar nota de las cosas importantes que llegan para la agenda de Logan, el no habla durante mucho rato con nadie así que no es mucho. Para cuando termina puedo oír las risas risueñas de las mujeres en la mesa, me decanto por prestar atención a mi plato de comida hasta que uno de los socios de Logan dice algo que me deja paralizada en mi lugar con las ganas de salir corriendo.
-Tu secretaria parece tener mucha hambre ¿No, Logan? -Su tono no es muy agradable como que digamos, todos los presentes notan la burla en sus palabras. Yo solo puedo bajar el tenedor que estaba por llevar a mi boca. Kelcy, uno de los socios de mayor edad de Logan.
-Bueno es algo que se puede notar a simple vista -Contesta Ronald, quien es parte también del nuevo tema de conversación. Mis ojos bajan a mi regazo donde aprieto mis puños conteniendo las ganas de llorar, cuento hasta tres para no terminar levantándome a gritarles cualquier insulto mordaz que vaya a la par de sus opiniones sobre mi apetito.
Algunas de las acompañantes se ríen algo incomodas por las palabras, otras muestran el descontento clavado en la cara. Los asistentes como si al compartir el mismo sexo que sus jefes eso los hiciera tener la misma opinión se ríen divertidos o sonríen. Siento la mirada de la mitad de la mesa clavadas en mi cabeza, pero no levanto mis ojos para saber de quienes se trata.
-La pobre debe contener su hambre en los horarios de trabajo, debe ser difícil -La voz de otro de los socios a quien no puedo identificar suena, yo sigo sin decir nada para defenderme.
-Tu comentario estuvo fuera de lugar Kelcy -Escucho la voz de Rebecca, la esposa del susodicho reprenderlo molesta-, Serena querida no tienes porque escuchar a este viejo decrepito.
Mi respiración es cada vez mas pesada, como si el aire de repente fuera escaso.
-Oh vamos, solo fue una broma -Se defiende Kelcy cuando las otras señoras secundan a Rebecca.
-No creo que sea una broma cuando la involucrada no se siente a gusto por tu comentario Kelcy -Esta vez no puedo caber en la impresión, la voz no es de Elrick ni de alguna otra mujer en la mesa. Es Logan quien habla, mis ojos expulsan unas solitarias lagrimas que logran escapar por mis mejillas.
-Ey Logan, no te ofendas -Me seco las lagrimas para levantar mi rostro, puedo ver el claro nerviosismo en el rostro arrugado de Kelcy. Sonríe ansioso esperando que mi jefe se relaje, pero en su rostro veo nada mas que un enojo profundo.
-Estas burlándote de Serena, Kelcy. Ella además de ser mi secretaria es una persona que merece el mismo respeto que yo en este lugar y en cualquier otro lado -Logan no espera que nadie lo apoye en sus palabras, junta mis cosas con una mano y con la otra me toma de una mano para sacarme del lugar-. Espero que para la siguiente vez que te cruces con Serena tengas al menos una disculpa adecuada.
Sin más salimos del lugar, yo siguiendo sus pasos firmes antes de entrar en el auto.







