Marla estaba feliz de poder compartir esa noche junto a su amiga Karla, finalmente tenía con quien desahogarse sin inhibiciones y sin miedos.
—Pero eso que me dices es terrible. ¿Qué tipo de hombre es ese que puede engañar a unos ancianos y quitarle lo único que poseen? —la respuesta de la pelirrubia no tardó en llegar.
—Jerónimo Caligari el CEO de la ferroviaria más importante de la ciudad.
—¡Joder tía! Menudo lío en que estás metida ¿Qué has pensado hacer?
—No lo sé, no es fácil la situa