Jerónimo regresó de España esa misma noche, se sorprendió de no encontrar a su esposa esperando por él en su habitación. Bajó hasta la cocina para preguntarle a su ama de llaves por Marla. La mujer un tanto nerviosa le mencionó que no había regresado desde que él salió de viaje.
¿Dónde se había metido? Se preguntó a sí mismo visiblemente enojado. Fue hasta el bar y se sirvió una copa de coñac mientras intentaba comunicarse con ella por teléfono. Ya era casi medianoche. Las dudas empezaron a l