Si Blake no estaba preocupado por Madelaine, había alguien que sí. Esa persona era nada más ni nada menos que Patrick Stanton. Él no dejaba de pensar en la confesión que la chica le había hecho, el día anterior había llamado a la mansión y le habían dicho que ninguno de los señores estaba en la casa. Sabía donde estaba Blake, pero ¿y ella?
Temiendo lo peor, en la primera hora de la tarde se dirigió a la oficina de Blake, donde sabía que lo iba a encontrar. Su amigo era un animal de costumbres