Después de una hora Maddie abrió los ojos, no entendía que le había sucedido ni donde estaba. Se sentía aturdida, con náuseas y bastante desorientada. Trató de levantarse, pero no le fue fácil hacerlo, parpadeó varias veces, pero nada podía ver más allá que las penumbras que se levantaban gracias a la luz de la luna que penetraba por una pequeña y sucia ventana.
_ Que... ¿qué diablos? _ musitó tocándose la cabeza _. ¿Qué me pasó? ¿Dónde estoy?
Trató nuevamente de incorporarse, pero solo lo