Capítulo 35 Quizás esta vez aprendas.
Mientras tanto, en la mansión la situación de Maddie tampoco era la mejor. Esposada y sin ropa, encontrándose totalmente expuesta e indefensa, se sentía desfallecer. Supo que ese podía ser su fin, ¿hasta que punto llegaría aquel hombre para lograr lo que él quería de ella?
Sus ojos seguían vendados, mientras sus lágrimas se filtraban por la tela y corrían copiosamente por sus mejillas. De alguna manera, solo había podido liberarse de su mordaza. Pero sabía que pedir ayuda era totalmente inúti