— Don Vitale, encontramos a este desgraciado— dijo, Giorgio Ferrante, empujando a un hombre con fuerza, derribándolo al suelo —. Este borracho estaba diciéndole a quien quisiera escucharlo que el millonario Blake Townsend tenía los días contados.
El Don fijó sus ojos endurecidos y furiosos sobre el hombre maltrecho por los golpes que los hermanos Ferrante le habían propinado.
Era Vinnie.
— Dice que se llama Vicenzo y que es primo de la mujerzuela esa—dijo, Pietro, escupiendo en el piso—. Si