Madelaine quiso estar lo más elegante y bella posible esa noche. De pronto todo le había dejado de importar; el enojo y desaparición de Blake, el miedo que le había tenido horas antes y el quedarse sola en el hotel en su luna de miel.
Era joven y demasiado confiada como para meditar en lo que hacía o dejaba de hacer. Seguía sin tomar en cuenta que ya era una mujer casada y que debía respetar ciertas normas que su nuevo estado demandaba.
Se miraba frente al gran y pulido espejo, dando vuel