Varios días después...
— Buenos días—dijo, la joven, con voz cargada de amabilidad y dulzura—. Soy Marie Coleman y vengo por el puesto de enfermera. Me citaron para la entrevista a las 10.
La recepcionista se quedó por un instante observando con detenimiento a la joven que tenía frente a ella. Con una altura promedio, cuerpo esbelto que le daba un aspecto elegante y sofisticado a pesar de que su vestimenta fuera de lo más común. Su oscuro cabello bien peinado y sus hermosos ojos verdes, que