Al escuchar a Patrick tan vehemente y con tanta seriedad, Maddie calmó sus ánimos de confrontación. Asintió en silencio e invitó al abogado a sentarse, pero este se negó.
— Lo que vengo a decirte, es demasiado importante y urgente. Te lo diré y me iré porque no pienso dejar a Blake sólo, no me importa lo me diga. Yo ya elegí mi camino, ahora quiero ver, que decides tú.
Maddie tragó saliva, impacientándose.
— ¡Habla ya de una bendita vez, entonces! ¡Deja de tenerme en llamas, Patrick! —dijo, prá