—Sé que un perdón no hará diferencia alguna a estas alturas del camino, pero realmente te estoy pidiendo perdón desde lo más profundo de mi corazón, Agatha. Hace diez años pensé solo en mí y en mi felicidad. Y tú lo eras todo para mí en ese momento, más nunca me detuve a pensar en la tuya. Perdóname por haber sido tan egoísta y obligarte a casar conmigo sabiendo que no me amabas. Quizás si me hubieras hablado con la verdad desde un principio, me hubieras pedido ayuda con tu... hijo, nada de est