Dante
Me sentía extraño. Realmente extraño, porque a pesar de que las cosas no hacían más que complicarse, me sentía... En paz. Había una calma dentro de mí que no sabía explicar de dónde venía. Era como si todas las voces que antes causaban estragos, decidieran callarse. Una parte de mí tenía el claro presentimiento de la creadora de todo esto, y el resto de mí, se negaba a creerlo.
Ya había tomado una decisión, y aunque constantemente encontraba la forma de hacer lo contrario, esa decisión se